RODAR LAS PALABRAS

RODAR LAS PALABRAS



Precio : $ 3552.00

— [...] Recuérdese, todos los hilos de este filme dicen algo de la filiación...

—... filiación dispersa, por otra parte, un éxodo, más bien, o más tarde, que una génesis.

—Y ahora, el Actor y la Autora ya no discuten nada. No discuten más entre ellos.

—Reconozcámoslo por lo menos, digámosle al Lector: incluso cuando, durante el rodaje, discutieron (en verdad, casi todo el tiempo), nunca se disputaron el filme.

—Es verdad, eso fue otra cosa, ¿pero qué exactamente? Ahora, cada cual interpreta para sí... Cada cual recupera su palabra.

—A cada cual su memoria...

Jacques Derrida
Rodar las palabras: buscar el lenguaje menos inapropiado para decir un filme, ciertamente, pero con la intención de rodar en torno a las palabras: para rodearlas, sin no obstante renunciar a «rodarlas», cámara en mano: más allá del metadiscurso sobre el cine, e intentar, antes que un «lenguaje cinematográfico», una nueva cimeatografía del habla.

En primer lugar un simulacro de diálogo: un «Actor» («alias yo, Jacques Derrida») y un Autor («alias yo, Safaa Fathy») cruzan su memoria, pero también su reflexión. Habrían necesitado, contra las leyes del género, inventar el estatuto de un filme, D’ailleurs, Derrida: ni una ficción ni un documental, aunque esté producido en la serie «Profils» de Arte.

Una de las dos voces vacila: « ...tocadas de mutismo, empobrecidas y destinadas a un lugar», la palabras «se dejan así desalojar por los iconos mudos de un filme, siluetas más fuertes que la lengua, imágenes prometidas, imágenes tomadas, imágenes incluso virtuales, imágenes guardadas, imágenes excluidas. ¿Cómo podríamos hablar aquí de todas las duraciones entremezcladas de estos posibles? ¿Cómo hablar de nuestras respectivas experiencias, tan diferentes, tan intraducibles entre sí? ¿Cómo conciliar nuestros distintos aguantes ante lo que fue un rodaje — su víspera, sus lugares, los papeles que nos asigna, su tiempo y su labor propios, también su día siguiente, la escritura del montaje, y luego el retorno a la pantalla?»

Tras ese diálogo de voces indiscernibles, Jacques Derrida («cartas sobre un ciego») y Safaa Fathy («Rodar bajo vigilancia», «Rodar en todos los frentes») recuperan la palabra, cada uno por su cuenta: dos autobiocinematografías.

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